El Largo viaje hacia Las Luces

'Be with me, my beloved love,        Quedate conmigo, mi amado amor.
... that my smile may not fade’        ...has que mi sonrisa no pueda desmayar.....
                                             (From film 'Be with me' by Theresa Chan, Singapore 2008)
Go home


de salida de casa,
un hombre tuvo un pensamiento en su mente,
había muchos lugares lejanos que aún no conocía, solo sabía de ellos,
lo que habian contado gentes que eran de esos lugares,
y pensó que en la manera en que sucedían los días uno tras otro,
el seguía atrapado en esa horrible ciudad,
ahí en esa casa bonita, entre la gente mas querida,
con todas esas combis de la horrible ciudad,
mas cuando  iba llegando cada noche y miraba por la ventana,
siempre veía en el horizonte miles de luces,
las que se iban encendiendo, una tras otras,
debajo de todas las estrellas que contaba Neruda.

Un día mas, decidió irse tras de ellas, y se fué caminando,
y no miró hacia atrás, tan solo para no tener que regresar,
solo caminó y caminó,  cuando llegó casi tocar las primeras luces,
conoció otras gentes,
otras casas, otras ciudades, y otras costumbres,
y a cada lugar que llegaba, otra vez en el horizonte
aparecian mas allá nuevas luces y decidió seguir su marcha,
y entonces conoció a otras nuevas personas y otras nuevas costumbres,
y asi el hombre siguió las nuevas luces haciendose,
como cantó Machado, camino al andar.

Un día, mas otro mas, se detuvo para mirar atrás porque pensó en regresar,
pero no pudo ver mas hacia su casa,
porque entre las luces que siguió y dejó detrás
su ciudad se había quedado perdida,
dentro de ese universo de pequeñisimas lucecitas,
aquellas  que a su vez guiaban a otros viajeros que se cruzaban
con El y con otros, todos caminantes que se iban caminando
hacia todas esas luces de calles que aún no tenian nombre, ni recuerdos tampoco,
y aunque pareciera otra cosa
el hombre no habia olvidado su casa,
mas había perdido el camino de regreso.

Y otro día mas otro igual, cuando quiso regresar de verdad,
el hombre no supo cual de todas las luces habría de seguir,
porque todas tiritaban al igual q estrellasl en el horizonte,
entonces recordó el secreto que le dió el zorro
al pequeño Príncipe de Antoine de Saint,
'solo con el corazón se miran bien las cosas',
entonces sintió que una única luz tenia calor,
era una luz pequeña, y si cada día se apagaba,
alguien en la noche la volvía a encender, y calentaba otra vez,
entonces la empezó a seguir con ese sentimiento dentro del corazón,
cada vez mas aprisa y contento,
porque el hombre en un punto
ya había encontrado el largo camino
de regreso a casa.